¿Te ha pasado alguna vez? Estás en el sofá, le pides a tu altavoz inteligente que apague la luz para empezar a ver una película y, en lugar de eso, escuchas la temida frase: "Lo siento, no puedo conectarme a Internet".
Es el mayor miedo de cualquiera que empieza a domotizar su casa: quedarse "vendido" si la fibra óptica falla. Existe la falsa creencia de que si tu operadora de Internet sufre una avería, tu casa inteligente se convierte en un carísimo conjunto de bombillas inútiles y te quedarás a oscuras. O peor aún: que si la marca china de tu enchufe inteligente decide cerrar sus servidores mañana, tu dispositivo dejará de funcionar para siempre.
Hoy venimos a darte una excelente noticia: la domótica moderna ya no funciona así. Y todo gracias a un pequeño logotipo que debes buscar en tu próxima compra: el sello de Matter.